LA SEGUNDA VENIDA DEL SEÑOR ESTA CERCA......

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jueves, 1 de agosto de 2013

MENSAJE DE DIOS PADRE A J.V

Jul 26_13 Despreciasteis lo que se os dio desde los Cielos y, lloraréis vuestro error.


Rosario vespertino
Temas:
  • Lloro, lloro, Mis pequeños, anticipándoMe a vuestras lágrimas también, pero por otro lado, Me alegro, también, Mis pequeños, con la alegría que tendréis después de la prueba y que Me agradeceréis.
  • Haceos pequeños, Mis hijitos, haceos pequeños para que Mi Gracia caiga sobre vosotros, porque si la soberbia es la que está creciendo más en vuestro ser, difícilmente podréis ganaros Mi Gracia.
  • Amaos, amaos los unos a los otros y especialmente a aquellas almas que estáis viendo que están prácticamente perdidas.
  • Vosotros sí vivís en el tiempo, Yo estoy fuera del tiempo y cuando Yo os he dado una Ley, una Orden, un Precepto, es para siempre.
  • Sed pues, Mis pequeños, de éstas almas privilegiadas que estarán gozando de Mis cuidados paternos cuando, otras, estarán sufriendo en forma grave por no haber tomado en serio su vida sobre la Tierra.

Mensaje de Dios Padre a J. V.
Primer Misterio, Habla Dios Padre.
 
Sobre: Lloro, lloro, Mis pequeños, anticipándoMe a vuestras lágrimas también, pero por otro lado, Me alegro, también, Mis pequeños, con la alegría que tendréis después de la prueba y que Me agradeceréis.
Hijitos Míos, en la antigüedad, antes de que bajara Mi Hijo a la Tierra, se vivía en un desierto espiritual, pocos eran los que realmente estaban atentos a aceptar, a vivir, a acatar Mis Leyes de Amor; el resto, engañados por los fariseos, no vivían realmente Mis Mandamientos con amor, sino con temor porque los mismos fariseos y escribas los engañaban y se aprovechaban de ellos.
Al llegar Mi Hijo y al empezar a enseñarles el Amor que se vive en el Reino de los Cielos, el pueblo de Israel vivió un momento Celestial, un oasis de Amor. Los que trataron a Mi Hijo, los que lo oyeron en Su Predicación, los que vieron Sus Milagros, los que escucharon Sus Enseñanzas, gozaban el Cielo, vivían el Cielo en la Tierra, al tener a su Dios en medio de ellos, pero no Lo vieron así, no Lo aceptaron como Dios ni como Mesías, Lo atacaron y se deshicieron de Él.
A lo que voy, Mis pequeños, es que vivieron un oasis de Amor y luego, al deshacerse de Él, regresaron a ése desierto en el que muchos de ellos vivían aunque, ciertamente, hubo muchas conversiones, pero la gran mayoría, no Lo aceptaron.
Mis pequeños, habéis tenido también la oportunidad de vivir ése oasis de Amor, pero ¿cuántos realmente han buscado, aceptado y vivido lo que Mi Hijo os vino a Enseñar? Si vosotros hubierais tomado toda Su Evangelización para crecer, estuvierais viviendo el Cielo en la Tierra, pero no ha sido así. Habéis desperdiciado las Bendiciones de todo un Dios entre vosotros, a pesar de que se quedaron para vosotros Sus Enseñanzas y, además, la salvación para cada uno de vosotros, que os regaló con Su donación.
Mis pequeños, éste es el tiempo en que os arrepentiréis de no haber aprovechado lo que Mi Hijo os dejó, los que habéis hecho a un lado Sus Enseñanzas, Mis Leyes, Su Donación, regresaréis a ése desierto, desierto de maldad, de frialdad, de luchas fraternas, de un desamor generalizado y que ya estáis viviendo.
No quisisteis aprovechar el Amor Celestial, despreciasteis lo que se os dio desde los Cielos y, lloraréis vuestro error, porque si hubierais tomado como Alimento todo lo que Mi Hijo os dio, estaríais prolongando el Cielo a la Tierra, pero no lo habéis hecho así. La gran mayoría de vosotros os habéis dedicado a vivir para el mundo pero, además, de una forma errónea y ¿qué habéis ganado en lo espiritual?, nada, Mis pequeños. Los que estáis viviendo solamente para las cosas del mundo, que no os van a dejar ningún tipo de espiritualidad, no vais a crecer espiritualmente, no vais a dar frutos espirituales, vuestro error y vuestra negligencia os van a costar muchas lágrimas. Pudisteis haber evitado todo eso si hubierais aceptado todo lo que Mi Hijo os dio, que es la perfección de vida de todo hijo Mío, pero os habéis apartado de Mis Leyes, de Mi Amor, de Mis Consejos Divinos Paternos y quisisteis vivir de acuerdo a vuestra humanidad, llena de error y de pecado y ahora sufriréis fuertemente vuestro error.
Este es tiempo también de arrepentimiento, espero que al entender la lección que tendréis, cuando os empiece a doler profundamente vuestro error y os haga reflexionar  todo lo que desperdiciasteis, cuando os arrodilléis y pidáis perdón, entonces sea cuando vuestras plegarias llegarán a Mí, vuestro Dios y vendrá el fin de la maldad. Tendréis otra oportunidad, muchas almas serán eliminadas de la Tierra, quedaréis los que Me habéis buscado, los que Me amáis y sobre todo, los que dais fruto y mucho fruto. Me duele deciros esto, Mis pequeños, pero os habéis ganado el castigo por vuestra imprudencia, por vuestra ceguera, por vuestra maldad.
Lloro, lloro, Mis pequeños, anticipándoMe a vuestras lágrimas también, pero por otro lado, Me alegro, también, Mis pequeños, con la alegría que tendréis después de la prueba y que Me agradeceréis. Mientras tanto, Mis pequeños, tratad de regresar a Mí. Buscad el agradarMe y el agradecerMe por tantos beneficios que habéis obtenido de Mí.
Poco tiempo queda, pero bien aprovechado, podréis obtener grandes bendiciones todavía. “Amaos los unos a los otros”, os pidió Mi Hijo y os lo pido ahora, Mis pequeños, lloraréis, pero compadeceos los unos por los otros y regresad a Mí.
Os Bendigo, Mis pequeños, buscad Mi Amor y lo encontraréis en vuestra vida.
Gracias, Mis pequeños.

Segundo Misterio, Habla Dios Padre.
Sobre: Haceos pequeños, Mis hijitos, haceos pequeños para que Mi Gracia caiga sobre vosotros, porque si la soberbia es la que está creciendo más en vuestro ser, difícilmente podréis ganaros Mi Gracia.
Hijitos Míos, mucho os he repetido que estáis en momentos difíciles, satanás se ha encargado de transmitir por todos lados su maldad y muchos hermanos vuestros le han abierto su corazón. No os podríais imaginar, Mis pequeños, quiénes de vuestros hermanos le han abierto su corazón al maligno.
La maldad está a todos niveles, la maldad ha destruido, en buena parte, lo que Mi Hijo os dejó, la maldad va manipulando a las naciones, la maldad os quiere destruir, tanto en lo físico como en lo espiritual, satanás tiene sus esbirros, satanás los manipula a su antojo y aquellos ni cuenta se dan, creyendo que se van a ganar grandes regalos de parte de satanás por haberle servido, cuando la realidad va a ser todo lo contrario.
Satanás, al haber diseminado su maldad, estáis viviendo una gran confusión, que pocos se dan cuenta de ella y por eso os he pedido tanto que recurráis al Espíritu de Discernimiento, para que no caigáis en ésas trampas mortales a donde os lleva él.
Veréis cosas muy difíciles, Mis pequeños, aún aquellos que están acostumbrados a ver maldad, destrucción, luchas fraternas, se horrorizarán de lo que satanás hará en vuestro mundo.
Ciertamente, eso ayudará para que muchos regresen a Mí, que oren y que se acorten los días de vuestra purificación.
Os habéis ganado todos estos dolores, porque os alejasteis de Mí, pero Mi Misericordia es muy grande y Me apiado de vosotros, los que os arrepentís, aunque sea por el dolor y por la maldad que veréis a vuestro alrededor. Haceos pequeños, Mis hijitos, haceos pequeños para que Mi Gracia caiga sobre vosotros, porque si la soberbia es la que está creciendo más en vuestro ser, difícilmente podréis ganaros Mi Gracia y difícilmente ayudaréis a vuestros hermanos, con lo que debiera ser vuestra intercesión, si vivierais en estado de Gracia, como Yo os lo he pedido. El dolor ciertamente os purificará y Mi Amor os protegerá, pero deberéis hacer muchos méritos, Mis pequeños.
Vuestro arrepentimiento de todas vuestras faltas pasadas tiene que ser de corazón, desde lo más profundo de vuestro ser y ¿cuántos de vosotros podrán llegar a eso, a un arrepentimiento de corazón? Pocos, muy pocos, por eso en las Sagradas Escrituras se os habla de “un pequeño remanente” que quedará para que se inicien las nuevas generaciones en los Cielos Nuevos y las Tierras Nuevas que tendréis.
Meditad esto, Mis pequeños, ¡qué vergonzoso es que solamente quedara un pequeño remanente y que son tantas las almas que se perderán! Es vergonzoso y además, el que hayáis desperdiciado toda vuestra vida o una gran parte de ella en atacarMe, en maldecirMe, en separaros de Mí, ¡qué vergonzoso, Mis pequeños!, Me duele que seáis así, cuando Yo os he dado todo y no respondéis como verdaderos hijos como debierais ser. Arrepentíos antes de que el tiempo os aplaste.
Gracias, Mis pequeños.

Tercer Misterio, Habla Dios Padre.
Sobre: Amaos, amaos los unos a los otros y especialmente a aquellas almas que estáis viendo que están prácticamente perdidas.
Hijitos Míos, vosotros sabéis que los agricultores, los ganaderos, la gente del campo, sabe leer en los cielos el clima que vendrá y así se preparan y protegen sus cultivos, sus ganados y su propia familia. Vosotros, como hijos Míos, los que estáis cerca de Mí, también debéis aprender a leer, en los acontecimientos que están sucediendo a nivel mundial, lo que va a pasar.
Es obvio deciros que si estáis viendo maldad y ésta va creciendo, difícilmente se detendrá, a menos que os arrodillarais una buena parte de la humanidad y pidierais perdón para que Mi Misericordia os alcanzara, que sería lo mejor, o que seréis engañados por satanás a través de su representante, que ha de venir y que anunciado está en las Escrituras.
Lo que sí es verdad, Mis pequeños, es que la maldad se dará en aumento y vosotros no estáis haciendo prácticamente nada para detenerla y, si la detuvierais, realmente alteraríais los acontecimientos que están anunciados y le quitarais fuerza a satanás, pero no lo hacéis, estáis esperando que vuestro vecino, vuestro hermano u otras personas lo hagan y mientras vosotros, no hacéis nada. Os estáis ganando verdaderamente vuestro castigo, porque sabéis leer los acontecimientos que, anunciados están ya y no queréis creer en lo que Yo os he dejado en las Sagradas Escrituras.
Sois estirpe terca, tonta, que se os quiere cuidar y vosotros no queréis responder, tenéis todos los medios para hacerlo y con ello detener infinidad de acontecimientos que se volverán contra vosotros, pero no queréis entender y, cuando empiecen a sucederse, tarde será ya y tendréis que sufrir lo que Yo no quería que sufrierais.
Mis pequeños, no estáis haciendo vuestra parte, no os estáis ayudando los unos a los otros, no estáis viviendo como verdaderos hijos Míos, hermanos de Mi Hijo Jesucristo, os repito, vuestro error os va a costar mucho dolor.
Satanás ha ganado mucho terreno y no le estáis quitando fuerza, son muy pocos, muy pocos hijos Míos, alrededor del mundo, que están realmente viviendo de acuerdo a como Yo os he pedido viváis.
Ciertamente, por amor a ellos, voy a disminuir en algo lo acontecimientos y los dolores que tendréis y ciertamente protegeré a aquellos que se han dado a Mí y que están haciendo todo lo posible con su donación, con sus oraciones, con sacrificios, penitencias, ayunos para alcanzar Mi Misericordia para toda la humanidad. Estas son las almas que han trabajado bien y que se les dará su premio, porque han entendido perfectamente bien las Escrituras, pero ¡ay! de aquellos que han desperdiciado su tiempo y, peor aún, aquellos que han utilizado el tiempo que Yo les concedí vivir en la Tierra para servirMe y se opusieron a Mí, vuestro Dios, más les valiera no haber nacido a muchos de ellos.
Os pido sigáis orando, sigáis viviendo de acuerdo a Mis Mandamientos, pero sobre todo, al Amor que Yo he puesto en vuestros corazones. Mi Hijo os enseñó cómo vivir y engrandecer ése Amor que Él manifestó para vuestra salvación.
Orad pues, Mis pequeños y no desperdiciéis vuestro tiempo, muchas almas necesitan de vuestra intercesión, son almas vacías, son almas equivocadas y son almas malas, muchas de ellas.
Amaos, amaos los unos a los otros y especialmente a aquellas almas que estáis viendo que están prácticamente perdidas.
Gracias, Mis pequeños.

Cuarto Misterio, Habla Dios Padre.
Sobre: Vosotros sí vivís en el tiempo, Yo estoy fuera del tiempo y cuando Yo os he dado una Ley, una Orden, un Precepto, es para siempre.
Hijitos Míos, ¿Cómo os vais a proteger contra la maldad de satanás, cuando ya ni siquiera sabéis discernir entre lo bueno y lo malo? Aquellos que viven en estado de Gracia, que están Conmigo, saben diferenciar entre el blanco y el negro, pero una gran mayoría de vosotros, vivís ya en tonos grises, ya no sabéis distinguir, vuestra vida se ha vuelto un caos, satanás os ha engañado gravemente.
Ciertamente ya no buscáis el estado de Gracia, y ya vuestra vida se desarrolla en pecados mayores o menores y esto ya no puede seguir así, Mis pequeños. Estáis desperdiciando vuestro tiempo terreno, estáis desperdiciando tantas Bendiciones que os ganasteis u os debierais haber ganado con el gran Sacrificio de Mi Hijo y no lo aprovecháis en lo absoluto.
Ciertamente, muchos de vosotros habéis tenido la oportunidad, en algún momento de vuestra vida, de conocer lo que son Mis Leyes, Mis Preceptos, vuestras obligaciones y no las quisisteis escuchar y menos seguir.
Habláis de que Mis Leyes son obsoletas, de que éste ya no es tiempo en que debéis cumplir todo eso, porque son cosas del pasado, y estáis en un error, Mis pequeños. Vosotros sí vivís en el tiempo, Yo estoy fuera del tiempo y cuando Yo os he dado una Ley, una Orden, un Precepto, es para siempre, vosotros debéis acatar lo que Yo, vuestro Creador, os mando, si es que queréis obtener también Mis Bienes eternos.
Creéis poderMe engañar, manipulando Mis Palabras a vuestra conveniencia, como muchos que se dicen pastores de la Iglesia lo hacen y todo para darle gusto al hombre, dándoMe la espalda a Mí, vuestro Dios y Creador.
Este es tiempo en que deberéis, cada uno de vosotros, darMe cuentas de lo que hicisteis a lo largo de vuestra existencia en la Tierra, darMe cuentas de lo que debisteis haber hecho para ayudar a vuestros hermanos en su salvación eterna y así ganar la propia. Mucho pudisteis haber hecho al igualaros a la Vida de Mi Hijo Jesucristo y no lo quisisteis hacer, por no querer tomar ningún compromiso para Conmigo o no querer trabajar para Mí y para vuestros hermanos, engrandeciendo Mi Reino.
Mucho tendréis que padecer por haberMe hecho a un lado de vuestra vida y no haber cumplido con lo que Yo os pedí. Lloraréis grandemente cuando os deis cuenta de vuestro error y veréis cómo Me hicisteis llorar a Mí primero por vuestros pecados, por vuestra negligencia, por haberMe dado la espalda a Mí, vuestro Dios.
Muchos errores habéis cometido, tratad de enmendarlos, antes de que venga vuestro Juicio, Mis pequeños.
Gracias, Mis pequeños.

Quinto Misterio, Habla Dios Padre.
Sobre: Sed pues, Mis pequeños, de éstas almas privilegiadas que estarán gozando de Mis cuidados paternos cuando, otras, estarán sufriendo en forma grave por no haber tomado en serio su vida sobre la Tierra.
Ciertamente hijitos que no todo va a ser feo en éstos tiempos. Sí, habrá purificación, habrá dolor, pero principalmente para aquellos que lo necesitan para ser purificados o para aquellos que Me han atacado y que tendrán también un dolor fuerte, como Me lo han causado a Mí, vuestro Dios.
Pero otras almas, también tendrán su tiempo de alegría, porque éste es el tiempo esperado, éste es el tiempo del cambio, éste es el tiempo de las Promesas que se han de realizar y que darán gran alegría a todas aquellas almas que han esperado éste cambio y que lo vivirán y lo gozarán, porque Yo Soy un Dios de Bien, Yo Soy un Dios de Amor, Yo no puedo mantener a las almas buenas en tribulación y dolor, cuando ciertamente ya lo han vivido por haberse mantenido en Mí. Ciertamente, han tenido persecución, ataques, burlas, blasfemias y a veces, aún más, hasta la muerte, por mantenerse en Mí, por transmitirMe, por llevarMe a sus hermanos, para éstas almas buenas, a éstas almas que han luchado por mantenerse en Mí y transmitir Mi Vida y Mis Valores, un derrame de Bendiciones tendrán.
Sed pues, Mis pequeños, de éstas almas privilegiadas que estarán gozando de Mis cuidados paternos cuando, otras, estarán sufriendo en forma grave por no haber tomado en serio su vida sobre la Tierra, por haber desperdiciado su tiempo en maldades, en pecado, en graves errores que dañaron Mi Corazón y ya no digamos las almas perversas, que prefirieron servir a satanás antes que a Mí, su Creador.
Benditas seáis, vosotras, las almas buenas, las almas que han ido gozando a lo largo de su existencia con vuestra donación, con vuestro respeto a Mis Leyes y, sobre todo, por haber hecho de Mi Amor vuestra forma de vida.
Gracias, Mis pequeños.


Jul18_13 PedidMe con insistencia, que Mi Reino se implante ya sobre la Tierra y en el Universo.


Rosario vespertino

Temas:
  • Os prevengo, Mis pequeños, poco tiempo queda ya para que todo lo que está a vuestro alrededor se transforme, porque el mal tomará la batuta de la Tierra.
  • Mi Amor cambiará todo, Mi Amor, os volverá a acercar a Mí, os he dicho que conoceréis la maldad de satanás en pleno, pero también conoceréis la Potencia inmensa de Mi Amor.
  • Debéis primeramente orar por aquellas almas que están vacías, aquellas almas que no Me buscan.
  • Duele que no vaciéis Mi Corazón para vuestro bien, ayudadMe, Mis pequeños, a que Mi Corazón se vacíe, interceded por vuestros hermanos, tomad de Mí y repartidlo a vuestros hermanos de la Tierra y del Universo entero.
  • Amad, pues, amad con todo vuestro corazón y veréis cómo vuestra alma se va ensanchando hasta llegar a Mí y gozar eternamente en el Reino de los Cielos.
  • Si realmente tenéis Fe y confianza en Mí, vuestro Dios, todo esto que os estoy prometiendo, os debería de llenar de alegría, debierais estar jubilosos.


Mensaje de Dios Padre y Nuestro Señor Jesucristo a J. V.

Ofrecimiento, Habla Dios Padre.
Sobre: Os prevengo, Mis pequeños, poco tiempo queda ya para que todo lo que está a vuestro alrededor se transforme, porque el mal tomará la batuta de la Tierra.
(Lenguas…) Hijitos Míos, siempre os estoy cuidando y vosotros lo sabéis, Me preocupo por cada uno de vosotros, por vuestros cuerpos, por vuestras almas, por vuestras necesidades particulares. Os conozco perfectamente a cada uno de vosotros, aún a pesar de que vosotros creéis que no puedo ver por cada uno de vosotros porque sois millones y millones. Cuánta falta de Fe, de vosotros, de los que eso decís, Yo Soy Omnipotente y lo llegaréis a comprender en algún momento.
Mis pequeños, os he pedido tanto que os protejáis contra las fuerzas de satanás y, si no lo habíais hecho antes, empezad ya, porque los ataques fuertes, intensos, de parte de él, empezarán a sentirse ya en toda la humanidad, como se están sintiendo ya también en el Universo entero.
No atendisteis Mis Palabras, no creísteis en Mis advertencias, ahora sentiréis su fuerza y os aterrorizaréis porque, si no sabéis cómo protegeros, su ataque será más fuerte contra vosotros.
Mucha maldad hay a vuestro alrededor porque no la quisisteis detener. Acontecimientos graves están por sucederse alrededor del mundo, maldad de satanás está por derramarse sobre todos vosotros. No quisisteis entender lo que Yo tanto os anunciaba y que os pedía que os previnierais. Su maldad se desencadenará para haceros sufrir, para que os desesperéis y poder destruiros espiritualmente porque, desgraciadamente, cuando vosotros os desesperáis y, al no tenerMe en vuestro corazón, cometéis muchos errores, que no os ayudan en nada y, por lo contrario, perdéis protección porque no acudís a Mí, vuestro Dios.
Muchos ya de vosotros estáis a merced de satanás y os utiliza como instrumentos para destruir la Fe y la armonía de vuestros hermanos y, quizá, hasta de vosotros mismos. No Me buscáis y no pedís Mi ayuda, como tantas veces os he dicho que lo hagáis, vuestro error os va a costar mucho dolor y, quizá, hasta vuestra condenación eterna. Mucha maldad os está rodeando ya y no os estáis protegiendo con todo lo que Yo os he dado.
Mi Amor es grande, Mi Amor es inmenso, Mi Amor vencerá todo porque, lo que hay más grande en todo el Universo, es lo que viene de Mí y esto es el Amor Verdadero que Yo derramo sobre vosotros pero, que, vosotros, tontamente no lo habéis querido tomar; no hay Poder más grande que el Amor.
Os he dado todo, Mis pequeños, os he abierto Mi Corazón, os he mandado a Mi Hijo, para que de Él tomarais Alimento, Vida, protección y sobre todo, el Amor que Él dejó en cada una de Sus Palabras, de Sus Actos.
Os he dejado a Mi Hija, la siempre Virgen María, que en ningún momento deja de orar por vosotros, que intercede aún por los más grandes pecadores, que Me implora Misericordia y perdón por todas las almas y, especialmente por las más enfermas de pecado y, vosotros desperdiciáis esto.
Vuestra negligencia será vuestro propio castigo porque, por vuestra negligencia, habéis desperdiciado quizá, hasta vuestra salvación.
Os trato de consentir, Mis pequeños y vosotros Me dais la espalda.
He inundado la Tierra de Mensajes, de Avisos y Advertencias, de Milagros y todos son actos de Mi Amor y los hacéis a un lado y, es más, más tiempo le dais a vuestras cosas y al enemigo antes que a Mí, vuestro Dios, que velo por cada uno de vosotros.
Mi Misericordia ha sido grande, pero es tiempo ya de Mi Justicia para que entendáis que os di demasiado y no lo quisisteis aprovechar. Lloraréis vuestro error cuando os deis cuenta de lo que pronto conoceréis, pero que ya será tarde para que lo podáis reparar.
Os pedí que os amarais los unos a los otros y, ¿qué hicisteis?, guerras fraternas, guerras en los hogares, guerras en las calles, maldad por todos lados, traición a Mí, vuestro Dios y a todo lo que se os ha enseñado y se os ha dado, para que tuvierais Vida, y preferisteis la Muerte. ¡Cuánto error de vuestra parte!, lloraréis por vuestro error.
Cubríos mientras podáis con la protección que os da la oración, Mis Bendiciones y las Gracias que sigo derramando, ya que algunos de vuestros hermanos, aún las piden y no solamente para ellos, sino para todos vosotros. Sí, Mis pequeños, pocos son los que aprovechan todo lo que Yo os quiero dar, y más pocos son los que interceden para que todos vosotros podáis tener algo de lo que Yo Creo para vuestra mejora espiritual, y para que hagáis mucho bien a vuestros hermanos.
Os prevengo, Mis pequeños, poco tiempo queda ya para que todo lo que está a vuestro alrededor se transforme, porque el mal tomará la batuta de la Tierra. Conoceréis plenamente lo que es el error de satanás, sus ataques su ira sobre vosotros, porque tiene envidia de que vosotros podéis regresar a Mí y él ya no.
Hay pocas almas alrededor del mundo  que se han dejado tomar plenamente por Mí y, por esas almas, Yo derramo Mis Bendiciones y, así, Mi Amor ha ido impidiendo que los poderes de satanás, su maldad, su persecución, no sea tan notoria y tan grave, pero satanás atacará a ésas almas donadas para que Mi Amor no pueda seguir deteniendo su obra y, entonces, sí veréis, Mis pequeños, lo que es la maldad de satanás.
Los que estáis Conmigo, los que estáis deteniendo las fuerzas de satanás, porque os habéis dejado llenar de Mi Bien, seguid adelante, seguid salvando almas, seguid siendo éstos Cristos de éste tiempo. Seréis recompensados fuertemente, Mis pequeños, por todo el bien que hacéis para que Mi Reino se implante nuevamente sobre la Tierra.
Os cuido, Mis pequeños, venid a Mí, y dejadMe ser plenamente vuestro Dios para que, a través Mío, Mis capacidades Divinas, puedan salvar al resto fiel y pueda empezar ya el Reino del Amor, que se ha de venir como premio para las almas que entendieron que Mi Amor iba hacer el cambio en toda la Tierra y en ellos mismos.
PedidMe pues, Mis pequeños, y con insistencia, que Mi Reino se implante ya sobre la Tierra y en el Universo entero. Os Bendigo, Mis pequeños y bendigo a todos los vuestros, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Gracias, Mis pequeños.

Primer Misterio, Habla Dios Padre.
Sobre: Mi Amor cambiará todo, Mi Amor, os volverá a acercar a Mí, os he dicho que conoceréis la maldad de satanás en pleno, pero también conoceréis la Potencia inmensa de Mi Amor.
Hijitos Míos, como os dije, estáis rodeados de mucho mal, pero debéis entender que vosotros no fuisteis creados para vivir en el mal. Yo os Creé en base a Mi Amor, fuisteis Creados con Amor para que vivierais Mi Amor y lo transmitierais a vuestros hermanos.
Mis pequeños, Mis Enseñanzas son de Amor, la vida que se ha de venir, ésta renovación que tendrá el Universo entero, será en el Amor. Vuestras acciones, pensamientos, palabras, deben de ser siempre en un ámbito de amor.
Yo voy a renovar todo lo que ahora veis, por Mi Amor. Vosotros elucubráis mucho sobre los acontecimientos por venir, pero Mi Amor es el que vencerá, por eso tanto os insisto, Mis pequeños, en que actuéis en el amor, pero tanto se habla del amor, que vosotros mismos ya no sabéis a qué Me refiero y, todo está estampado en las Sagradas Escrituras, en el Nuevo y Antiguo Testamento, todo lo tenéis ahí, Mis pequeños. Veis Mi Amor en el pasado, veis el Amor de Mi Hijo en el presente. Tenéis una escuela de Amor en las Sagradas Escrituras y no queréis tomar conocimiento de ahí.
Vuestra negligencia ha sido mucha y el cambio se va a dar aún a pesar de muchos que no creen en todo lo que Yo os estoy anunciando alrededor del mundo; sorpresa grande se llevarán éstas almas tan alejadas de Mí y de Mi Amor.
Mucho Amor he derramado y mucho más derramaré, porque un Padre no puede quedarse impávido ante las lágrimas, ante los dolores de sus hijos. Por otro lado, también, tendréis en breve, Mis pequeños, dolores y lágrimas, pero todo eso causado, principalmente, por vuestra negligencia. Mi Amor cambiará todo, Mi Amor, os volverá a acercar a Mí, os he dicho que conoceréis la maldad de satanás en pleno, pero también conoceréis la Potencia inmensa de Mi Amor.
Mi Bien os cubrirá y, de hecho, os protege, pero las almas que no están acostumbradas a estar protegidas y dirigidas por Mi Bien, pronto se salen del resguardo que Yo tengo para con cada uno de vosotros.
¡Cuánto error de vuestra parte!, pero Mi Amor repara todo. Dejad que Mi Santo Espíritu os invada y Él os guíe hacia la Verdad, para que por fin entendáis a lo que Me refiero y podáis adquirir vuestra salvación eterna. Mi Amor se derrama sobre vosotros, Mi Amor os transformará, Mi Amor os alegrará y enjugará vuestras lágrimas por los acontecimientos que se sucederán en vuestra vida. Os amo, Mis pequeños, recibid Mis Bendiciones, pero sobre todo, Mi Amor en Pleno.
Gracias, Mis pequeños.

Segundo Misterio, Habla Dios Padre.
Sobre: Debéis primeramente orar por aquellas almas que están vacías, aquellas almas que no Me buscan.
Mis pequeños, Caridad significa donación. La donación que tuvo Mi Hijo para con todos vosotros le ha dado salvación eterna a infinidad de almas y, éstas almas, al llegar al Reino de los Cielos, se quedan prendadas de Mi Amor eternamente pero, sobre todo, agradecidas, muy agradecidas, porque muchas almas que se han salvado, muy lejos estaban de Mi Amor, pero Yo insisto y Salvo.
Con todo esto os quiero decir, Mis pequeños, los que estáis Conmigo, que debéis primeramente orar por aquellas almas que están vacías, aquellas almas que no Me buscan, aquellas almas que se sienten grandes, pero porque se hacen ideas porque tienen posesiones del Mundo.
Cuando hay Caridad, verdadera Caridad, que es Amor, saliendo de lo más profundo de vuestro corazón, vosotros podéis transformar almas pecaminosas, almas que viven en una sequedad inmensa, almas egoístas, que no saben dar ni darse, almas que no saben cómo dar, porque a ellos no les enseñaron.
Debéis, Mis pequeños, practicar el amor y esto es, olvidarse de sí mismos y éste tiempo, que voy a permitir se venga, será para acrisolaros en esto precisamente, en el darse por los demás, en el vivir el Amor Verdadero; en poder empezar a producir el Verdadero Amor que se vive en el Cielo, para que lo podáis dar aquí en la Tierra.
Si no tenéis amor, Mis pequeños, no sois semillas fecundas que Yo pueda tomar para que empecéis las Nuevas Tierras y viváis los Nuevos Cielos. Si sois apartados de la Tierra, es porque no sois semilla usable y eso os debe avergonzar, porque mucho se os ha dado, se os escogió para venir a la Tierra a servirMe y servir a vuestros hermanos.
Vergüenza grande sentiréis si os queda algo de humildad, cuando os deis cuenta que no sois buenos para servirMe en el tiempo que vendrá. No descuidéis ya, para nada, Mis pequeños, Mi Presencia en vosotros, dadMe el lugar que Me merezco dentro de vuestro corazón, en vuestra familia, en las obras que vosotros hacéis en todo momento, en vuestros pensamientos, en todo lo que hacéis, ya sea para ayudar a vuestros hermanos, ya sea para recibir la remuneración justa por vuestro trabajo. Avivad Mi Amor dentro de vuestro corazón y esto lo lograréis como os digo, haciéndoMe presente continuamente en vuestro pensamiento, en vuestras palabras, compartiendo todo Conmigo.
Os debéis ya ir acostumbrando a hacer esto, para que paséis automáticamente a todas las bellezas que os voy a dar en el tiempo que vendrá. Que la Luz de Mi Santo Espíritu os ilumine y os haga entender lo que valéis para Mí, Mis pequeños y todo el Bien que podéis hacer por cada uno de vuestros hermanos en la Tierra y en el Universo entero. No estáis de casualidad en estos tiempos viviendo, tenéis una misión por cumplir, os he dado el don de la vida para trabajar para Mí y para vuestros hermanos, no desperdiciéis vuestro tiempo.
Gracias, Mis pequeños.

Tercer Misterio, Habla Nuestro Señor Jesucristo.
Sobre: Duele que no vaciéis Mi Corazón para vuestro bien, ayudadMe, Mis pequeños, a que Mi Corazón se vacíe, interceded por vuestros hermanos, tomad de Mí y repartidlo a vuestros hermanos de la Tierra y del Universo entero.
Hijitos Míos, no os imagináis, Mis pequeños, todo lo que sufro por vuestra negligencia, por vuestro olvido, por vuestra indiferencia. Yo, vuestro Hermano Jesucristo, vine a la Tierra para donarMe por cada uno de vosotros, sí, Mis pequeños, por cada uno de vosotros, por vuestra salvación eterna.
Os vine a dar crecimiento espiritual, os vine a mostrar Mis Capacidades Divinas para que confiarais en Mí y realmente, Me dierais Mi lugar en vuestra vida y en vuestro corazón, porque conozco la naturaleza del hombre y hasta que no ve algo extraordinario, es cuando empiezan a moverse su mente y su corazón, tratando de entender Mis Magnificencias, que la más de las veces no las entendéis, pero que se os muestran, para que crezcáis en Fe en todo lo que Yo he hecho por vosotros pero, Mis pequeños, vuestra indiferencia Me causa un dolor inmenso, os quiero dar tanto y es tan poco lo que Me pedís, pero no es tanto Mi dolor en eso, Mis pequeños, sino que Yo quiero derramarMe plenamente y Me limitáis. Es como si Yo fuera una cascada, un río impetuoso que no puede darse plenamente. Así quisiera darMe Yo por cada uno de vosotros, con toda Mi Potencia y solamente llegan a vosotros, gotas, porque no sabéis pedir, no tenéis la confianza de pedirMe o, simplemente, vuestra indiferencia, hace que os olvidéis de Mí.  Eso Me duele inmensamente, porque Yo pienso constantemente en cada uno de vosotros y Mi Donación se repite en cada momento, en cada segundo, Mi Donación es actual, igual que todo lo Mío es actual, no pasó, ni vendrá, ES en cada momento de vuestra vida y, aún así la desperdiciáis.
En el ambiente, en vuestro ambiente, está flotando a vuestro alrededor, Mi Misericordia, con Mis Gracias y Mis Bendiciones y están prontas a llegar a vosotros, a entrar en vosotros. Es como si levantarais vuestro brazo y tomarais la fruta del árbol, así de cerca están Mis Bendiciones, están al alcance de vuestra mano y no Me las pedís y, todo por indiferencia y negligencia.
Sufro, Mis pequeños, sufro, porque todo ése ímpetu de Mi Corazón que se quiere derramar por vosotros, llega a vosotros, como os dije, a cuenta gotas y toda esa Potencia de Mi Amor queda detenida en Mí, cuando quisiera que se aliviara Mi Corazón, que se vaciara Mi Corazón completamente, para el Bien y por el Bien de cada uno de vosotros. Estoy explotando de Amor, Mi Corazón explota de Amor y no lo aliviáis, no dejáis que se vacíe y eso Me duele. Duele que no vaciéis Mi Corazón para vuestro bien, ayudadMe, Mis pequeños, a que Mi Corazón se vacíe, interceded por vuestros hermanos, tomad de Mí y repartidlo a vuestros hermanos de la Tierra y del Universo entero, dejad vacío Mi Corazón de Bendiciones, de Gracias, de riquezas inimaginables, para que luego Yo lo vuelva a llenar y os siga Bendiciendo, minuto a minuto, segundo a segundo y que vosotros gocéis como Yo gozo en el dar.
No detengáis este torrente de Mi Corazón que se quiere dar por vosotros, no lo detengáis porque Me duele tanto que no haga Su Obra Mi Amor sobre todos vosotros, como debiera darse.
Gracias, Mis pequeños.

Cuarto Misterio, Habla Dios Padre.
Sobre: Amad, pues, amad con todo vuestro corazón y veréis cómo vuestra alma se va ensanchando hasta llegar a Mí y gozar eternamente en el Reino de los Cielos.
Hijitos Míos, alguna vez os he dicho que Me pidáis ser enamorados por Mi Amor. Cuando vosotros os enamoráis, dais todo por la persona amada, pensáis continuamente en ella o en él, vuestra vida se transforma, vuestro pensamiento está plenamente en la vida del ser amado. Hay poesía en vuestra vida, vuestras palabras, vuestros momentos, todos se llenan de un aroma muy especial, que es el aroma del amor. Vuestros momentos se ven iluminados por la presencia del ser querido, gozáis el tomarle de la mano, el caminar juntos, el platicar hasta de cosas bobas, sencillas, sin sentido, con tal de estar con el ser amado. El amor os transforma, cuando os enamoráis, ya no sois vosotros mismos y vosotros mismos os dais cuenta de ello. Todo es bello a vuestro alrededor, todo lo gozáis y lo veis en forma diferente, esperáis con ansia el momento en que os encontraréis con el ser amado, aunque sean uno minutos, para saludarle, para darle un beso, para tocarle su mano. Todo se transforma en el amor, todo se vuelve sublime, un día nublado no os detiene, lo veis con luz, porque estáis pensando en vuestro interior en el ser querido y eso ilumina vuestro día, vuestro caminar.
Os hago pensar en esto, Mis pequeños, en el amor humano, que es bello, pero nada comparable a Mi Amor Divino. Aquellos que han experimentado Mi Presencia, Mis Gracias, Mis Bendiciones, muy en lo personal, gozan infinitamente más Mi Amor, Mi Presencia en vosotros.
Todo esto, Mis pequeños, se queda corto, todo ése amor humano que vosotros sentís, se queda corto a lo que Yo os daré y os he prometido en este tiempo por venir.
Pero todo esto se dará, precisamente, por vuestro enamoramiento a Mi Amor. Yo quiero ser ése Ser Amado, Yo quiero ser ése Ser querido que vosotros deseéis encontrar, vivir y compartir todo lo vuestro. Ciertamente, en lo humano, buscáis un compañero o compañera que os llene, que os haga vivir estos momentos deliciosos del amor, pero debéis buscar, Mis pequeños, la sublimidad de Mi Amor, para que os vayáis preparando, primeramente, al cambio que se ha de venir en la Tierra y en el Universo entero y en su debido tiempo, al encuentro eterno Conmigo, para el Reino de los Cielos.
Os debéis preparar, Mis pequeños, viviendo el amor, vuestro amor humano, sencillo, de donación, de la búsqueda del bien para el ser querido. Es un gran paso, ciertamente, porque eso os va a ir llevando hacia Mi Verdadero Amor.
Cuando vosotros amáis, ya estáis amando con Mi Amor y empezáis a gozar las delicias del Reino de los Cielos, porque Mi Amor tiene muchas facetas y todas ellas son delicadas y exquisitas para todas las almas. Amad, pues, amad con todo vuestro corazón y veréis cómo vuestra alma se va ensanchando hasta llegar a Mí y gozar eternamente en el Reino de los Cielos.
Gracias, Mis pequeños.

Quinto Misterio, Habla Dios Padre.
Sobre: Si realmente tenéis Fe y confianza en Mí, vuestro Dios, todo esto que os estoy prometiendo, os debería de llenar de alegría, debierais estar jubilosos.
Hijitos Míos, os he dicho tanto que estáis a momentos de una renovación Universal. Renovación quiere decir crecimiento, quiere decir que se os viene un bien, quiere decir crecimiento espiritual, quiere decir amor en pleno, quiere decir un bienestar inmenso que nunca habéis tenido y que se os dará, porque os amo.
Ahora Mi pregunta es, Mis pequeños, si os estoy prometiendo todo esto, si realmente tenéis Fe y confianza en Mí, vuestro Dios, todo esto que os estoy prometiendo, os debería de llenar de alegría, debierais estar jubilosos, dar brincos de alegría, de saber que vais a tener una transformación, inmensa, inconmensurable, bellísima, algo que no os podéis ni siquiera imaginar que exista, pero que es salido de Mi Corazón Sacratísimo para el bien de cada uno de vosotros. Esto os debe dar una alegría inmensa, os repito.
¿Entonces, por qué estáis nerviosos? ¿Por qué tenéis dudas, tristezas, malestares, preocupaciones? Ciertamente satanás sabe que va a haber éste cambio y sabe que Yo voy a llenar de bendiciones a aquellas almas que confían en Mí, él, siempre va a llevar la contraria de Mis Actos, de Mis propósitos, de Mis metas hacia vosotros y él es el que os llena de preocupaciones y malestares y vosotros, en lugar de escoger la alegría y todo lo bello que puede darse por Mis Promesas, escogéis lo negativo, lo que os causa tristeza y preocupación porque no tenéis confianza y Fe en lo que Yo os digo y, desgraciadamente le creéis más a satanás y llenáis vuestra mente y vuestro corazón de lo negativo que él os está haciendo creer que sucederá y que permanecerá.
¿Os dais cuenta de cómo vivís y cómo actuáis? ¿Os dais cuenta de vuestros errores y de vuestra manera de proceder? No queréis gozar porque no queréis creerMe y eso Me duele mucho, Mis pequeños, Soy vuestro Dios y Yo quiero lo mejor para las almas, pero vosotros os afanáis en querer sufrir y no querer gozar.
Os he dicho que son tiempos de cambio, pero para un cambio inmenso, bellísimo, Yo no os estoy hablando de un cambio que os hará sufrir y que permaneceréis en ése sufrimiento, si ciertamente habrá sufrimiento, será para quitaros todo aquello que os ha llevado hacia el mal. Os voy a quitar todo aquello que vosotros habéis tomado en vuestra vida y que en lugar de llevaros hacia un bien, continuamente os ha llevado hacia un mal. Eso es lo que os voy a quitar, para que todo en vuestra vida quede bello, porque Soy vuestro Dios y quiero lo mejor para vosotros. Os quiero cuidar como niños pequeños, os quiero guiar con la Verdad, para que no caigáis nuevamente en el error, os quiero llevar por caminos seguros, llenos de Luz, para que no sigáis ya ésos senderos obscuros y llenos de peligros. ¿Por qué os mantenéis pues en lo negativo, cuando Yo, que Soy vuestro Dios, que Soy Omnipotente, que Soy infinitamente más Potente que satanás, no Me creéis? Qué débiles sois, os asustáis con lo que os dice satanás y no os alegráis inmensamente con Mis Promesas de Padre Celestial.
Qué tontos sois, Mis pequeños. Os pido meditéis en éstas Verdades, pero sobre todo, que meditéis en el Bien que os quiero dar y en el Amor, en Mi Amor que se derrama continuamente por vosotros, pero que vosotros no le tenéis Fe.
Gracias, Mis pequeños.

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