LA SEGUNDA VENIDA DEL SEÑOR ESTA CERCA......

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sábado, 8 de junio de 2013

Jun 05_13 ¿Soy lo primero en vuestra vida, como os lo pedí en el Primer Mandamiento de Mis Leyes?


Jun 05_13 ¿Soy lo primero en vuestra vida, como os lo pedí en el Primer Mandamiento de Mis Leyes?




Rosario vespertino
Temas:
  • Abrid pues, Mis pequeños, vuestro corazón, para que Mi Amor entre de pleno en vosotros y podáis, de ésta forma, vivir lo que en el futuro eterno viviréis.
  • Estéis en la Tierra, sirviéndoMe a través de vuestras capacidades y sirviendo a vuestros hermanos al recibirlas para ayudarles.
  • Seguiré tratando, Mis pequeños, de alcanzar vuestra alma para salvarla, de vosotros depende vuestra salvación, Yo os doy los medios, vosotros, los tomáis o los rechazáis, sois Mis hijos, os quiero de regreso, vosotros decidís.
  • Tanto os he explicado esto, Mis pequeños y no entendéis, que la raíz de todos vuestros males está en vuestro interior.
  • Padres de familia, sois de Mis elegidos para entrar en el Reino de los Cielos, cuando hacéis correctamente vuestra misión, especialmente cuando Me transmitís a vuestros hijos.

Mensaje de Dios Padre a J. V.

Primer Misterio, Habla Nuestro Señor Jesucristo.
Sobre: Abrid pues, Mis pequeños, vuestro corazón, para que Mi Amor entre de pleno en vosotros y podáis, de ésta forma, vivir lo que en el futuro eterno viviréis.
Hijitos Míos, satanás siempre ha querido demeritar Mi Obra de la Salvación, ha luchado siempre contra vosotros, Mis pequeños, para que no abráis plenamente vuestro corazón a Mis Enseñanzas pero, sobre todo, que no Me agradezcáis vuestra posible salvación y digo posible salvación eterna, porque vosotros sois los que aceptaréis o no aceptaréis lo que Yo os pido. Estaréis Conmigo o Me rechazaréis, vosotros tenéis el libre albedrío y satanás se las ingenia para que vuestro libre albedrío esté siempre equivocado, él os pone muchas tentaciones a lo largo de vuestra existencia y, lo peor de todo, es que hace que vosotros os canséis de Mí, cuando debiera ser todo lo contrario, que un alma enamorada, como debierais ser cada uno de vosotros, siempre estuvierais esperándoMe, para que recibierais más Sabiduría de Mí, como lo hacen las almas del Cielo.
En el Cielo, siempre, las almas, tienen algo nuevo qué meditar, de qué hablar y eso les va dando Vida y, así, la eternidad, será un crecimiento tremendo y, al estar Conmigo, también sus capacidades espirituales crecen. El Cielo es un regalo, Mis pequeños y Yo consiento a las almas que están Conmigo porque han luchado para ganárselo. Por eso os prevengo, Mis pequeños y os vuelvo a repetir, satanás siempre ha tratado de hacer que Mi Obra se vea algo pesada para vuestra vida y es todo lo contrario, os aligera vuestra existencia porque, Conmigo, vosotros adquirís Sabiduría. En cambio, estando con él, todo se vuelve obscuro, no tenéis un rumbo fijo, no tenéis una realidad que podáis seguir vosotros fácilmente, todo lo hace enredado satanás.
Conmigo hay Luz, todo es recto, todo es bello y no os causa pesar si realmente Me amáis.
Abrid pues, Mis pequeños, vuestro corazón, para que Mi Amor entre de pleno en vosotros y podáis, de ésta forma, vivir lo que en el futuro eterno viviréis.
Gracias, Mis pequeños.
Segundo Misterio, Habla Dios Padre.
Sobre: Estéis en la Tierra, sirviéndoMe a través de vuestras capacidades y sirviendo a vuestros hermanos al recibirlas para ayudarles.
Hijitos Míos, una de las formas predilectas de satanás, en su manipulación hacia vosotros, es que vosotros veáis primeramente lo material antes que lo espiritual. Yo os recalco siempre que vosotros habéis recibido de Mí, dones, capacidades espirituales y aún capacidades humanas para llevar a cabo vuestra misión sobre la Tierra, pero vuestras capacidades espirituales son las que van haciendo el cambio favorable en esta humanidad.
Satanás se ha encargado de esparcir sus errores y su maldad y vosotros, con las capacidades espirituales que cada uno de vosotros tenéis, de acuerdo a vuestra misión, debéis ir imponiendo Mi Amor, la Bondad, la rectitud, la Veracidad, Mi Sabiduría entre los hombres. Cuando vosotros hacéis vuestras cosas de acuerdo a las capacidades que Yo os di y buscáis primeramente lo material, seguramente vuestras cosas no saldrán debidamente, porque os estáis fijando cuánto cobraréis por vuestro trabajo. Un hijo Mío, que debéis ser cada uno de vosotros, debe poner a disposición de sus hermanos, sus capacidades. Primeramente, debe haber una alegría intensa, dentro de vosotros, al saber que vais a ayudar a uno de vuestros hermanos, con las capacidades que tenéis, que Yo os di. Luego, Me agradeceréis a Mí, vuestro Dios, que estéis en la Tierra, sirviéndoMe a través de vuestras capacidades y sirviendo a vuestros hermanos al recibirlas para ayudarles, eso os debe de dar una gran alegría. Cuando tenéis esa alegría espiritual, verdadera, de corazón a corazón, vosotros os debierais sentir satisfechos, porque Me vais a presentar a Mí, en ofrenda, su agradecimiento. Además, vuestro trabajo llegará a Mí y decirMe: “Padre, he ayudado a uno de mis hermanos con lo que Tú me dotaste en alma y cuerpo, Te entrego el bien que Yo hice”.
Sé, obviamente, que vosotros estáis en la Tierra y vuestro cuerpo necesita vestirse y  alimentarse, necesita protegerse, necesita muchas cosas, Mis pequeños,  por eso, luego viene la remuneración económica. Yo os la doy para ayudaros pero, si vosotros estáis actuando en la Tierra para una misión espiritual, primero debe ser lo espiritual, como os expliqué y, como añadidura, os vendrá luego lo material, porque Yo os lo he prometido y así será. Pero si estáis afanados en buscar solamente lo material, tened, por seguro, que lo espiritual no lo haréis bien, vuestro trabajo no saldrá correcto y no daréis alegría por recibiréis alegría de haber hecho bien las cosas.
Meditad esto, Mis pequeños, porque la gran mayoría de vosotros no estáis actuando como debierais.
Gracias, Mis pequeños.
Tercer Misterio, Habla Dios Padre.
Sobre: Seguiré tratando, Mis pequeños, de alcanzar vuestra alma para salvarla, de vosotros depende vuestra salvación, Yo os doy los medios, vosotros, los tomáis o los rechazáis, sois Mis hijos, os quiero de regreso, vosotros decidís.
Hijitos Míos, tanto que podría Yo hacer por vosotros y vosotros no Me lo permitís. Estáis sufriendo en diferentes formas alrededor de la Tierra. Países enteros sufren de una forma, otros de otra pero, ¿qué hacen en lugar de venir a Mí? Me atacan, Me rechazan y buscan, ya sea por medios humanos o aún satánicos, salir de los problemas que cada país tiene o los que tenéis en lo particular y, en lugar de salir de ésos problemas, empezáis otros nuevos, porque, al que acudís, precisamente, es vuestro enemigo, disfrazado de múltiples formas, haciéndoos creer que os puede ayudar, cuando la única ayuda verdadera sale de Mí, vuestro Dios.
Entended, Mis pequeños, que lo que está sucediendo, en estos momentos, es parte de una purificación mundial, pero para que vosotros regreséis a Mí. Ya os había avisado, hace varios años, que os iba a ir quitando lo material, lo que es carga para vosotros, lo que es lastre para que vosotros podáis crecer espiritualmente. Al quitaros todo eso, con lo que vosotros caéis, en lugar de subir adquiriendo vuestra libertad, ¡no!, queréis permanecer en lo humano, en lo material, en lo que os ata a la Tierra y no queréis venir a Mí, que como os expliqué antes, Yo os quito lo material y os voy llenando de lo espiritual, os voy preparando para que regreséis a vuestro Verdadero Hogar.
La Tierra no es vuestro hogar, no es un verdadero hogar, es un lugar de prueba, es un lugar de ayuda, realmente es un campo de batalla o podría decirlo, también, es un hospital de almas.
Bajasteis a la Tierra a producir amor, a ayudar, en su conversión, a infinidad de almas a través de vuestra oración, a través de vuestra presencia ante ellos, a través de vuestra ayuda, a través de los Méritos de Mi Hijo, de Sus Enseñanzas. Satanás os desvía y os hace creer que vinisteis a la Tierra a gozar, a pasar un rato de diversión, a amar a su modo, que es pecaminoso, porque ha manipulado esa palabra tan sublime, que es el Amor, a llevarla a diferentes formas pecaminosas, cuando el Verdadero Amor solamente viene de Mí y con él, os llevo a una sublimidad de alma a la que él nunca os va a poder llevar.
Los engaños de satanás han cubierto a toda la Tierra. Sigo tratando de atraeros a vosotros, Mis pequeños, a toda la humanidad, sin importar los pecados que tengáis, porque Yo puedo perdonar todos ellos, si vosotros Me lo permitís. Pero no queréis venir a Mí, porque Yo no os estoy prometiendo el mundo, no os estoy prometiendo diversión, no os estoy prometiendo pasarla bien, con parejas, supuestas, que sólo os van a llevar a un amor pecaminoso, que es lo que os promete satanás. Yo, todo lo contrario, os llamo para llevaros hacia la Virtud, hacia un ejemplo de vida, que deje alimento a vuestros hermanos, para que de ahí tomen y se puedan salvar.
Vosotros, una gran mayoría, estáis cegados por lo que ha hecho satanás en vuestras vidas y a donde os ha llevado a lo largo de la historia y sois muy tontos, Mis pequeños, muy tontos. No habéis utilizado la inteligencia que os he dado, no habéis pedido la Sabiduría que os va a abrir los ojos del alma, para que viváis de acuerdo a lo que Yo quiero de vosotros. Entended, que Yo, vuestro Padre, os he mandado a trabajar a la Tierra, para servirMe, salvando almas, para que sirváis a vuestros hermanos a reconocer que Me necesitan para su salvación eterna.
Entended que estáis de paso, Mis pequeños. En las Sagradas Escrituras se os ejemplifica esto de varias formas, pero estáis ciegos y sordos, queréis simplemente gozar como si fuerais niños pequeños, no queréis tener ningún tipo de responsabilidad, queréis vivir de acuerdo a vuestro cuerpo y sus necesidades y no sublimizar vuestra alma para llegar a Mí.
Seguiré tratando, Mis pequeños, de alcanzar vuestra alma para salvarla, de vosotros depende vuestra salvación, Yo os doy los medios, vosotros, los tomáis o los rechazáis, sois Mis hijos, os quiero de regreso, vosotros decidís.
Gracias, Mis pequeños.
Cuarto Misterio, Habla Dios Padre.
Sobre: Tanto os he explicado esto, Mis pequeños y no entendéis, que la raíz de todos vuestros males está en vuestro interior.
Hijitos Míos, a pocos de vosotros y digo pocos, porque sois el rebaño escogido que estáis atentos a lo que está sucediendo en estos tiempos, lo que Yo les revelo a través de Mis enviados, son regalos especiales que doy a los consentidos de Mi Corazón.
Vosotros y muchos que buscan cosas sensacionalistas, estáis preocupados por Mis advertencias y profecías, de lo que está sucediendo o de lo que va a suceder en el mundo.
Mis advertencias, Mis profecías, sabéis que pueden ser cambiadas, disminuidas o anuladas de acuerdo a como vosotros os comportéis Conmigo, de acuerdo a la misión que he concedido a cada alma. Muchos otros de vuestros hermanos, que hasta alejados de Mí están, se preocupan inmensamente con lo que está sucediendo, ya sea en la economía, ya sea en los cambios climáticos, en los ganados, en tantas cosas adversas a vuestra vida que están sucediendo alrededor del mundo, veis el exterior, veis lo que está pasando y os puede afectar u os está afectando fuertemente, pero no veis hacia vuestro interior.
Tanto os he explicado esto, Mis pequeños y no entendéis, que la raíz de todos vuestros males está en vuestro interior. En las Escrituras se os dice que vuestros labios hablan de lo que tenéis en vuestro corazón, y añado también que vuestros actos, también se dan de acuerdo a lo que tenéis en vuestro interior. Realmente vuestro interior queda reflejado ante vuestros hermanos, con lo que tenéis internamente, la forma en que pensáis, la forma en que os movéis internamente, cómo os relacionáis Conmigo.
Sí, Mis pequeños, ésa es una parte fundamental de vuestra existencia, cómo estáis relacionados Conmigo, ¿Me estáis dando vuestro ser? ¿Yo estoy Presente continuamente en vosotros? ¿Soy lo primero en vuestra vida, como os lo pedí en el Primer Mandamiento de Mis Leyes?, o acaso no Me tomáis en cuenta y estáis vacíos y así os mostráis ante vuestros hermanos. Cuando no es Mi Sabiduría la que os guía, vosotros dais patadas de ahogado, no os movéis correctamente en el mundo, no sabéis aconsejar correctamente a vuestros hermanos, a vuestros hijos, a los que os rodean. No habláis sabiamente, ni vosotros mismos hacéis lo que debierais hacer de la mejor forma.
Entrad en vuestro interior, pedidMe, Mis pequeños, que Yo os enseñe, que Yo os guíe, para que podáis moveros en el mundo como personas sensatas, personas inteligentes, como hijos de Dios, que lo sois. Vosotros mismos criticáis a vuestros hermanos al verlos, porque al ver sus acciones, os dais cuenta de lo que hay en su interior.
Si vosotros os mantenéis Conmigo, necesariamente los demás Me percibirán, os respetarán, porque Me estarán respetando a Mí, que habito en vuestro ser. Pero si es Mi enemigo, vuestro enemigo, satanás, el que habita libremente en vuestro ser, veis, también, en vuestros hermanos, la presencia de lo que llevan dentro y, así, estáis viendo cómo alrededor del mundo, satanás está actuando a través de algunos hermanos vuestros.
Tenéis la droga, la corrupción, la maldad a grados que antes no teníais, sexo desenfrenado, sin respeto, sin amor. Cuando es satanás el que os habita, Mi Amor no existe, no hay respeto, que es una de las respuestas del Amor. Vosotros no vivís para ayudar a vuestros hermanos, sino para destruirlos, que eso es lo que quiere satanás. Os he dicho varias veces que él quiere destruir toda la Creación, os tiene envidia y es una realidad. Él, tontamente perdió el Cielo y os quiere llevar a vosotros también a ésa tontería, que se llama soberbia y la soberbia no permite que Yo habite en vuestro corazón. Los soberbios son pagados de sí mismos, son gente autosuficiente, no necesitan de nadie y muchos, muchos hermanos vuestros están así, en toda la humanidad. Almas vacías, almas que responden solamente a lo humano, almas faltas de Virtud, de amor y de deseos de servirMe a Mí, vuestro Padre y vuestro Dios.
Os vuelvo a repetir, el mundo está así, porque no estáis viendo hacia vuestro interior, no Me estáis dando Mi lugar, no Me habéis entronizado en vuestro corazón, ¿cómo vais a dar lo que no tenéis? No Me podéis dar a los demás, porque Yo no reino en vuestro corazón.
Gracias, Mis pequeños.
Quinto Misterio, Habla Dios Padre.
Sobre: Padres de familia, sois de Mis elegidos para entrar en el Reino de los Cielos, cuando hacéis correctamente vuestra misión, especialmente cuando Me transmitís a vuestros hijos.
Hijitos Míos, vosotros debéis ser sal en el mundo y, al decir sal, Me estoy refiriendo a que vosotros debéis hacer que vuestras obras se divinicen. Cuando falta ésa sal, o cuando la sal ya no da el sabor, como dicen las Escrituras, se tira, uno se deshace de ella, no sirve. Y así sucede con vosotros, si vosotros no estáis divinizando vuestras obras, no servís, vuestras obras son vanas, no las estáis ofreciendo, no están llegando a Mí.
Vuestra vida tiene una razón de ser, vuestra vida vale muchísimo ante Mis Ojos. Vosotros estáis en la Tierra para quitarle poder a satanás y, ¿cómo se hace esto, Mis pequeños?, precisamente como os explico, divinizando vuestras obras.
Él las toma si vosotros no Me las ofrecéis y él echa a perder lo que pudiera ser grande para otros. Si vosotros no Me las ofrecéis a Mí, vuestras obras quedan en el aire y os vuelvo a repetir, las puede tomar satanás y, así, éstas se van a la basura, no sirven y, así, vosotros vivís en el mundo sin ser verdaderos servidores Míos y echando a perder vuestras obras, que, a veces, mucho os cuestan.
Mis pequeños, Yo no quiero grandes obras, Yo no espero que vosotros luchéis por hacer algo extraordinario en vuestra vida para que Me lo podáis ofrecer que, ciertamente, os lo voy a agradecer, porque ya desde el preciso momento en que vosotros estáis pensando en darMe algo grande y luchando por eso, ya lo voy gozando, porque estáis pensando en darMe algo que sale desde vuestro corazón, desde lo más profundo, donde Mi Amor habita.
Mis pequeños, Yo quiero lo de todos los días. Un ejemplo grande y santificador, es el de la familia, por eso he permitido que vosotros hagáis en la Tierra, familia y, la familia, es el ejemplo por excelencia de la donación.
Mi Hijo Jesucristo, os dijo que el que quisiera ser grande en el Reino de los Cielos, debiera ser primeramente servidor aquí en la Tierra y qué mejor que los padres hacia los hijos. Sois servidores, Mis pequeños, os dais por los hijos, a tal grado que os sacrificáis innumerables veces por servirles y darles lo mejor. Muchos de vosotros, padres y madres, lloráis en secreto, porque os quitasteis de la boca, quizá un bocado o porque queríais algo para vosotros, pero ése dinerito lo guardasteis para alguno de vuestros hijos y darles a ellos una alegría. Muchas veces preferís que vuestros hijos tengan lo mejor, aún a pesar de vuestra salud, de vuestro cansancio, de vuestras penas. Escondéis todo eso en vuestro corazón ante los hombres, pero no ante Mí, vuestro Dios y todo eso va a tener un pago inmenso en el Reino de los Cielos, os disteis por un semejante que es vuestro hijo, Yo Soy ése semejante y así también os lo digo en las Escrituras.
Mis pequeños, padres de familia, sois de Mis elegidos para entrar en el Reino de los Cielos, cuando hacéis correctamente vuestra misión, especialmente cuando Me transmitís a vuestros hijos, cuando les enseñáis que tienen un Padre, una Madre, y muchos hermanos en el Reino de los Cielos que les están esperando. Cuando les enseñáis a rezar, pero sobre todo, cuando les enseñáis a confiar, en Mí, plenamente. Eso es lo mejor que les podéis dar a vuestros hijos, enseñarles que vosotros sois insignificantes, que vosotros no podéis darles todo el soporte, ni material ni espiritual aquí en la Tierra y que tienen que acudir a Mí, para que Yo se los conceda. Si os dais cuenta, seguís siendo pequeños servidores, os hacéis a un lado para que Yo brille en la vida de vuestros hijos, pero sobre todo, para que Yo brille en vuestra familia.
Ciertamente, cuando vosotros Me dais Mi lugar en vuestra familia, os uno, os protejo y os voy dando lo que necesitáis. Sí, Yo velo por vosotros, porque vosotros estáis esperando eso, porque Yo os lo he prometido y Yo siempre cumplo Mis Promesas.
Bendigo vuestras familias, Bendigo vuestro ser, os Bendigo, Mis pequeños, porque os hicisteis servidores, pequeñitos, para luego ser grandes en el Reino de los Cielos.
Gracias, Mis pequeños.

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