martes, 24 de mayo de 2011

Iglesia Renovó Consagración
de Venezuela al Santísimo Sacramento
27 de Junio de 2011
Por Ramón Antonio Pérez
Ramón Antonio Pérez - Blog El Guardián Católico, (elguardiancatolico.blogspot.com).

Eucaristía en la Avenida Francisco de Miranda de Caracas

EL DOMINGO 26 DE JUNIO IGUALMENTE
SE CONSAGRÓ EL PAÍS A LA VIRGEN DE COROMOTO


El Arzobispo de Caracas centró su homilía en los aspectos y tareas emanadas del IV Congreso Eucarístico; el impulso de actividades que fortalezcan la fe cristiana; la necesidad de fomentar la conformación de Cofradías del Santísimo y la promoción de las vocaciones sacerdotales y religiosas. “En esto nos jugamos el futuro de la Iglesia en Venezuela”, dijo.

Caracas, 27 de Junio de 2011.- El Cardenal Arzobispo de Caracas, Jorge Urosa Savino, presidió este domingo una solemne eucaristía en la avenida Francisco de Miranda de esta ciudad, con motivo de la clausura del IV Congreso Eucarístico Nacional que se cumplió del 23 al 26 de los corrientes en el Colegio San José de Tarbes de El Paraíso.
Durante la ceremonia se renovó la consagración de Venezuela al Santísimo Sacramento, hecho ocurrido hace 112 años; y también se consagró la Iglesia y el país a Nuestra Señora de Coromoto, patrona de los venezolanos.
En la misa participaron los miembros del Episcopado Venezolano en pleno, el Nuncio Apostólico de Su Santidad en Venezuela, Monseñor Pietro Parolín, así como centenares de sacerdotes, diáconos y seminaristas de todo el país. A la eucaristía asistieron más de 20.000 feligreses que se sumaron a los 1.400 delegados participantes de este congreso eucarístico.

Cardenal Jorge Urosa Savino

Escenario impresionante

Eucaristía en la Avenida Francisco de Miranda de Caracas




Eucaristía en la Avenida Francisco de Miranda de Caracas

Eucaristía en la Avenida Francisco de Miranda de Caracas

Frente a Parque Cristal fue colocada una inmensa tarima que fue rodeada por los feligreses desde muy temprano portando llamativas pancartas y ataviados con franelas y gorras alusivas al congreso o a los movimientos de apostolado. Fue adornada con dos pancartas del IV Congreso Eucarístico colocadas al fondo en medio de una pantalla gigante que transmitía en vivo las incidencias del encuentro recogidas por VALE TV. Igualmente cuatro inmensas cortinas blancas soportaban la brisa que recorría el escenario. El limpio sonido se escuchaba desde grandes cornetas negras que colgaban como papagayos suspendidos en el aire en dos estructuras metálicas.
En la parte baja de la tarima dos escaleras con alfombras azules fueron usadas por los celebrantes para subir y bajar de manera ordenada durante el oficio religioso. Estaban separadas por un jardín central en el que fueron colocados porrones con palmeras y adornos florales, creando un oasis en medio del sol que, a pesar del pronosticado día lluvioso, esta vez milagrosamente brilló hasta el final de la eucaristía. Sin embargo, en previsión, la gente desplegó sus paraguas conformando una simpática imagen multicolor que se repitió en los medios de comunicación y redes sociales.
Al inicio de la plataforma principal estaba el altar, muy sencillo en su presentación, mientras que al fondo se divisaba el trono con una llamativa silla de color crema rodeada de cuatro rojas. Al centro, el Cardenal Urosa presidía el oficio, expresó su homilía y siempre estuvo atento a dar instrucciones al ceremoniero y otros asistentes. A la derecha del Purpurado estaban Monseñor Pietro Parolín y el Arzobispo de Calabozo y vice presidente del congreso eucarístico, Monseñor Manuel Díaz Sánchez. Al lado izquierdo las sillas eran ocupadas por el presidente y vicepresidente de la Conferencia Episcopal, Monseñor Ubaldo Santana y Monseñor Roberto Luckert, respectivamente.
El resto de los obispos y demás sacerdotes ocuparon los espacios a ambos lados del trono. A ratos, algunos de ellos sacaban sus cámaras digitales para “inmortalizar” la solemne celebración. Una mesa contenía decenas de tazas llenas de hostias que custodiaba la Hermana Niurka. Dos tarimas pequeñas estaban colocadas antes de la principal, una destinada a los diáconos que distribuirían la Sagrada Comunión, y la otra para la Coral Juventudes Culturales de la UCV, vale decir, con un repertorio para esta misa en el que destacó la música criolla.

La avenida tenía una separación central que hacia el final de la misa fue recorrido por una camioneta vinotinto  a la vista, oraciones, cantos y aplausos de los asistentes -, trasladando al Santísimo Sacramento acompañado del también Arzobispo de Maracaibo, Monseñor Ubaldo Santana, luego de renovar la consagración y realizar el oficio de adoración que fue cumplido en estricto fervor por la feligresía.
El mensaje del Cardenal



Cardenal Jorge Urosa Savino 

El Arzobispo de Caracas centró su homilía tanto en los aspectos y tareas emanadas del IV Congreso Eucarístico y el impulso de actividades que fortalezcan la fe cristiana. Habló de la necesidad de fomentar la conformación de Cofradías del Santísimo y la promoción de las vocaciones sacerdotales y religiosas. “En esto nos jugamos el futuro de la Iglesia en Venezuela”, dijo.

Al culminar la eucaristía los medios de comunicación se mostraron interesados en conocer las opiniones de la Jerarquía eclesial en torno a la situación nacional. Uno de los aspectos estuvo vinculado a la situación que se experimenta en la cárcel de El Rodeo, en el estado Miranda y la salud del Presidente Hugo Chávez.
Al respecto, el Cardenal Jorge Urosa Savino hizo un llamado a las autoridades gubernamentales a cooperar con la transformación de los centros carcelarios. “No pueden mantenerse en ese estado de rebeldía armada. Tienen que deponer sus armas y respetar las leyes con la condición que se respeten sus derechos humanos”, dijo. También requirió la necesidad de información acerca del verdadero estado del presidente venezolano.

Lectura de Documentos Importantes

Al comienzo de la Eucaristía el Nuncio Apostólico, Monseñor Pietro Parolín leyó un mensaje enviado por el Papa Benedicto XVI, con ocasión de la realización del IV Congreso Eucarístico. El mensaje “alienta a profundizar y reafirmar la fe en Cristo, presente realmente en el Santísimo Sacramento del Altar”, leyó el Nuncio. El Papa motiva a “escuchar la Palabra de Dios, a congregarse con fidelidad en asamblea litúrgica, sobre todo en el domingo, Día del Señor, celebrando la eucaristía para dar así el verdadero culto a la Santísima Trinidad y, alimentados con el Pan de la Vida, ser auténticos discípulos y misioneros del Evangelio”.
Por otra parte, Monseñor Jesús González de Zárate leyó las conclusiones del congreso dando a conocer de manera íntegra los ocho puntos contentivos del documento final.
Entre otros el documento expresa que como comunidad católica, “estamos llamados a dar una respuesta de vida, desde nuestra fe centrada en Cristo Eucaristía, a los ingentes problemas que enfrenta nuestro pueblo y que afectan directamente a la familia, a la comunidad y a la sociedad entera. Esta fe (...) nos compromete a compartir con nuestros hermanos desde el servicio, la solidaridad y la caridad efectiva, dando así razones humanas y divinas a nuestra esperanza”.
Un tercer documento fue leído por el párroco de la Basílica Santa Teresa, Monseñor Adán Ramírez, relacionado con la bendición papal e indulgencia plenaria que a través del Cardenal Urosa, el Santo Padre les brindaba a los asistentes a esta ceremonia.

Acto de Consagración de la República de Venezuela
al Santísimo Sacramento

Soberano Señor del Universo y Redentor del mundo, clementísimo Jesús, que por un prodigio inenarrable de tu caridad te has quedado con nosotros en este sacramento hasta el fin de los siglos; aquí venimos a tus pies a proclamarte solemnemente y a la faz del cielo y de la tierra, nuestro único rey y dominador santísimo. A quien consagramos todos nuestros afectos y servicios y a quien ponemos todas nuestras esperanzas. Tú eres nuestro Dios, y no tendremos otro alguno delante de ti, en tus manos ponemos nuestra suerte y con ella los destinos de nuestra patria. Muchos te hemos ofendido, y como el hijo pródigo hemos disipado en los desórdenes tu herencia, perdónanos que ya volvemos con espíritu contrito a tu casa y a tus brazos. Recíbenos, salvador nuestro, y concédenos que venga a nosotros tu reino eucarístico. Levanta bien alto tu trono en nuestra República, a fin de que en ella te veas glorificado por singular manera y sea honra nuestra, de distinción inapreciable, el llamarnos la República del Santísimo Sacramento. Te entregamos cuanto somos y cuanto tenemos cubre nuestra ofrenda con tú mirada paternal y hazla aceptable y valiosa en tú divina presencia.

Otra vez te pedimos nos recibas, que no nos deseches, y que este acto de nuestro amor y de nuestra gratitud sea repetido, cada vez con mayor fervor, de generación en generación, mientras Venezuela exista, para que jamás la apartes de tú Sagrado Corazón. Que así sea para nuestra vida del tiempo y después... POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS. AMÉN.



Instancia de la Comunión


(Fuente: Internet, El Guardián Católico, www.elguardiancatolico.blogspot.com, 27/06/2011)

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