miércoles, 5 de octubre de 2011


¡PUEBLO MÍO, ESTAD PREPARADOS CON VUESTRAS LÁMPARAS ENCENDIDAS COMO LAS DONCELLAS SENSATAS, PORQUE LA LLEGADA DE MI AVISO ESTÁ CERCA!

 
NOVIEMBRE 07 DE 2011 – 1:00 P.M.

Hijos míos, que mi paz os acompañe siempre.

Pueblo mío, estad preparados con vuestras lámparas encendidas como las doncellas sensatas, porque la llegada  de mi aviso está cerca.  Permaneced en mi gracia, para que cuando toque a vuestras puertas os encuentre despiertos y en vela.

Todos los acontecimientos por suceder han sido acelerados, todo por el rescate de las almas; por lo tanto os exhorto a que permanezcáis orantes y vigilantes, porque cuando menos lo penséis estaré tocando a la puerta de vuestras almas.  Los días se acortarán más y más, ésta será mi señal que os anunciará la proximidad de mi aviso.

El reloj de vuestro tiempo se ha acelerado, si no se acortasen los días, los justos no se salvarían.  No hagáis planes ni a corto, ni a largo plazo, preocupaos más bien por hallar el tesoro de vuestra salvación.  Os digo, que llegaré como ladrón en la noche, por eso estad preparados, velad y orad, porque no sabéis ni el día, ni la hora en que llegará vuestro amo.

Yo vuestro Jesús de la Misericordia seré el que os estará esperando; los rayos de luz de mi corazón misericordioso, serán consuelo para vuestras almas; muchas se alegrarán al verme, otras se arrepentirán y retomarán el camino de la salvación y otras tantas se alejarán más de mí.  Quiero derramar mi misericordia sobre justos y pecadores, porque os amo y no quiero perderos; acordaos que mi misericordia es más grande que mi justicia.  Acogeos a Mí, y os daré la vida eterna; venid a Mí, y yo saciaré vuestra sed y calmaré vuestra hambre.  Permaneced en mi amor y no temáis, os aseguro que todo pasará como un sueño para vosotras mis ovejas fieles .  Venid a Mí, todos los que estéis cansados y agobiados y yo os aliviaré (Mt 11, 28).

Venid a mi sagrario, yo soy el tesoro escondido que andáis buscando; pedidle a mi Santo Espíritu que os abra la mente y os ayude a recordar pecados no confesados, en mi sagrario está la fuente inagotable de misericordia, no paséis de largo; si supierais las gracias y bendiciones que recibís con cada visita que me hacéis, si lo supierais, me visitarías con más frecuencia y vuestro espíritu se llenaría de gozo y permanecería en comunión conmigo.

Yo soy vuestro Maestro que os espera para que cenemos juntos, mi mesa está servida, os espero no tardéis, acordaos de venir con el traje apropiado.  Yo soy el cordero inmolado, vuestro banquete, y tengo abundantes gracias y bendiciones que daros; venid y compartid conmigo mi cena pascual y os aseguro que no seréis defraudados.  Pedidme con fe y todo se os dará conforme a mi voluntad.  Soy vuestro banquete.  Jesús sacramentado, el Cordero de Dios.

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